
Terminar un ciclo, ya sea en una relación de pareja, en un trabajo o en cualquier situación que se presente en el transcurso de la vida, es parte del movimiento de la vida misma, y la forma en cómo vivamos estos cierres o nos resistamos a ellos indicará la forma en la cual vivimos nuestra vida.
El libro "Cerrando los ciclos vitales" describe y muestra con mucha claridad qué es cerrar un ciclo. Aquí les dejo el capítulo al que me refiero.
¿Qué es un cierre de ciclo?
Cuando te encuentras cabalgando un caballo muerto, es hora de que te bajes de él.
Indios Dakota
Cuando las personas perciben la decadencia de una relación interpersonal, ya sea ésta de pareja o la empresarial, la etapa de estudiantes, etcétera, sienten un malestar que puede ser una añoranza de los tiempos pasados hasta una furia incontrolable, porque las relaciones o la situación se les escapa de las manos. Algo ya no funciona como antes, las cosas no están bien, pensamos que el tiempo lo arreglará, que algo pasará para resolver la situación, nos sentimos decepcionados...Son las campanadas que anuncian que algo está muriendo...para dar paso a algo nuevo.
Mi amigo el doctor Jesús Miguel Martínez suele decir que en la relación de pareja no hay manera de evitar que alguien muera: ya sea uno de los dos o la relación por sí misma. Entonces el período que va desde el comienzo de la decadencia o vencimiento de una situación o relación hasta que es declarado totalmente el fin de aquéllas es el tiempo de individuación. Esta etapa es caracterizada por un sentimiento paulatino de distancia, decepción, desorientación e insatisfacción en alguna de las áreas que componen dicha situación. Las personas suelen recurrir a diferentes estrategias para sobrellevar esta muerte anunciada.
Para los estudiantes del último año del bachillerato o de la universidad, son tiempos de sentimientos encontrados que anuncian el adiós o final de su relación como estudiantes y la ansiedad del cambio, que anhelan y temen a la vez. A su vez, las personas que han de mudarse o dejar la empresa o que han perdido un afecto, por muerte o desencuentro, también es tiempo de vencimiento final.
La manera de cerrar nuestros ciclos tiene mucho que ver con la forma de aprender a hacerlo, con patrones heredados o modelados desde la infancia. Algunas personas precipitan el cierre para no sufrirlo, pero se les dificulta decir adiós, lo cual lo evaden, por ejemplo: no van a los aeropuertos a despedirse ni se gradúan, no se casan o no se divorcian, ni van a entierros, ni hablan con las personas de las que se apartarán por alguna razón. Asimismo, otras personas simplemente evitan contactar con el cierre de las situaciones y relaciones. Antes de divorciarse ya tienen otra pareja, repiten situaciones relacionales una y otra vez, con consiguen el trabajo feliz, persisten en quedarse sin dinero y su modelo de fracaso se repite una y otra vez.
Al respecto cabe destacar lo siguiente:
- Irnos de la relación con las manos vacías nos deja un vacío que nos impide avanzar.
- Irnos sin convertir la experiencia y los recuerdos en tesoros para el presente y el futuro es como caminar con los pies hacia adelante y la cabeza hacia atrás.
- Seguramente caeremos en un hueco por no haberlo visto o no tendremos con qué seguir adelante.
Recuerdo a Samanta, una excelente orientadora escolar a quien le ofrecieron la dirección de una pequeña escuela dedicada a la educación de niños y adolescentes con dificultades de aprendizaje. Durante su corta estadía en dicha escuela, Samanta se sorprendió de descubrir que el dueño de la institución era un ser muy ambicioso que no cumplía con su rol, a costa de la comunidad educativa: profesores, niños y representantes. Este hombre no había cumplido con los acuerdos con los que se había comprometido (hacer mejoras en las condiciones físicas de las escuela y del profesorado, etc.) Además se encontró en medio de una batalla perdida, ya que nadie se interesaba por el bien de los niños; sin embargo, intentó todo lo que pudo, pero a los tres meses su salud se vio muy afectada, por lo que se retiró. Pocas personas allegadas se enteraron de esta experiencia laboral de Samanta, en razón de que ella la guardaba como un oscuro y vergonzoso recuerdo; es más, ni ella misma quería pensar en ello. Por tanto, siguió una sucesión de eventos relacionados con su desempeño laboral y los futuros socios que siempre la dejaban con el sabor del fracaso y la inadecuación. No fue sino mucho más tarde cuando llegó a la consulta dispuesta a descubrir qué hacía y cómo se las arreglaba para "salir siempre perdiendo" de las sociedades de trabajo. Una vez que pudo rescatar los aciertos (conductas, estrategias y actitudes positivas que le generaban buenos resultados) e identificar los errores (conductas, estrategias y actitudes que le generaban resultados no deseados), Samanta se sintió lo suficientemente preparada y enriquecida para iniciar mejores sociedades y empresas.
Sin embargo, la verdad es que nadie dará un paso hacia nuevas tierras si no estima que está equipado convenientemente. Nadie avanza a nuevos horizontes si considera que ha de hacerlo con las manos vacías, o con una carga de números en rojo suficientemente pesada para pensar con claridad.
Recuerdo varios casos de personas muy deprimidas por haber perdido sus afectos, ya sea porque las personas murieron o porque las relaciones terminaron. En estos casos, me resulta muy conocido escuchar las frases desesperadas de:
- "Cómo voy a perder 20 años de matrimonio".
- "Son 5 años perdidos en esa empresa".
- "Me quedé vacío..."·
- "Perdí todo mi dinero...estoy en cero".

4 comentarios:
hola que tal
me intereso mucho este articulo.... gracias por mostrarlo..
Hola Cecilia;
Me alegro que te haya interesado este artículo.
Un saludo,
Yamila.
GRACIAS POR ESTE ARTICULO me ayudo a aclarar mi mente bastante
Gracias lo entendí muy bien, quiero saber que herramienta podría utilizar para cerrar un circulo amoroso?
Publicar un comentario en la entrada